La geometría oculta de algunas marcas de cantería

La costumbre de grabar signos en la piedra es tan antigua como la civilización humana, incluso mucho anterior a la aparición de las primeras lenguas escritas. Desde la más remota antigüedad el ser humano ha desarrollado diversos sistemas de signos para indicar su identidad étnica, familiar o social y para consignar la autoría de las manufacturas. Entre los siglos XI y XIII se produjo un extraordinario auge de la construcción. En apenas cien años, sólo en Francia, se llegó a acarrear más piedra que en cualquiera de los periodos de la historia del Egipto antiguo. Tal fervor constructivo propició el desarrollo de una promoción de artesanos y maestros que trajo consigo una especialización del trabajo que culminaría en un nuevo estilo arquitectónico: el gótico. Los gremios de constructores y artesanos de la piedra gozaban de un estatus muy superior al de otros oficios y tenían privilegios jurídicos y económicos que eran otorgados por los monarcas y las autoridades locales. El maestro de obras no sólo debía saber de mecánica e ingeniería, sino también estar formado en geometría; una especialización que conllevó una mayor consideración social y el desarrollo de nuevas técnicas constructivas que culminaron con las soluciones que fueron aplicadas en la arquitectura gótica. Conocimientos que fueron plasmados en las obras que levantaron a la mayor gloria de Dios.

Leer más: La geometría oculta de algunas marcas de cantería

¿Qué es una marca de cantero?

Las marcas de canteríason símbolos o alegorías grabadas por los canteros en la piedra, que en la Época Medieval representaban realidades o ideas abstractas mediante sus rasgos, figuras o atributos. En la actualidad se desconocen sus funciones y posibles significados. Estas figuras grabadas en la piedra también son denominadas signos lapidarios, término que proviene del latín lapislapidis (piedra), signo grabado en la piedra. Se grababan con un cincel fino. Su morfología está tomada del lenguaje y oficios medievales. En el claustro de la catedral de Santiago de Compostela, en el suelo de la planta baja, pueden verse gran cantidad de marcas a modo de plano que fueron utilizadas por los canteros para labrar las piedras que luego formarían los arcos de la bóveda. Algunos escritores sostienen que su origen se remonta a los grabados en edificios antiguos de Egipto, Mesopotamia, Grecia y antigua Roma de significado mitológico o en memoria de sucesos importantes de su historia. Hasta mediados del siglo XIX, estos signos no tenían gran interés, ni se estudiaban.

Leer más: ¿Qué es una marca de cantero?

¿Cómo reconocer una marca de cantero?

No todo lo grabado sobre sillares es una marca de cantero; a veces, ni llega a la categoría de signo epigráfico. En ocasiones nos hallamos ante un burdo acto vandálico consistente en dejar nuestra impronta rayada sobre la piedra blanda, por la simpleza de violentar el silencio de un paramento inmaculado con un objeto puntiagudo, la punta de un grafito, rotulador; o mancharla con pintura, tiza o yeso. Parece que sintamos envidia que el muro haya resistido el paso del tiempo y lo mancillamos, faltándole el respeto que merece. A menudo, el visitante o turista desea perpetuarse, grabando el anagrama con su nombre y una fecha de visita, registro de su acto más atroz. Estos actos, desgraciadamente, no se dan sólo en nuestra época de locura. Hubo otros tiempos (finales del XVIII y todo el XIX) donde la gente viajaba y marcaba los edificios como quien tacha el número de la estampita que colecciona. Nada hay más estúpido y borreguil que leer sobre una pared de yeso: "Aquí estuvo MNA 12-8-70", como si hubiera alguien en el universo que le importara siquiera su existencia. Estas marcas son reconocibles, pero hay otras que nos pueden llevar a error. Conocer las evidencias que nos ayuden a diferenciarlas es básico para el cazador de signos y marcas de cantero que busca ese dato relevante para seguir su investigación. 

Leer más: ¿Cómo reconocer una marca de cantero?