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TEMA: Análisis signo lapidario de la iglesia de Sant Julià del Arboç (Tarragona)

Análisis signo lapidario de la iglesia de Sant Julià del Arboç (Tarragona) 7 meses 4 días antes #666

  • Rafael Fuster Ruiz
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Vamos a analizar un signo lapidario que se encuentra en la iglesia de Sant Julià del Arboç, en Tarragona Las primeras noticias históricas de la iglesia datan del año 991, cuando en un documento del archivo de la catedral de Barcelona, que corresponde a la consagración de la iglesia de San Miguel de Olèrdola por obispo Vives de Barcelona, se reseñan todas las iglesias vecinas, mencionando también la de San Julián. Pero los restos más antiguos de la iglesia corresponden a finales del siglo XI o principios del XII. Se cree que la iglesia románica fue construida en el periodo que va del 991 al 1136.​El 4 de noviembre de 1629 se decidió construir una nueva iglesia, ya que la antigua estaba muy deteriorada. La nueva iglesia se proyectó de Norte a Sur, o sea transversal a la antigua, por lo que fue derribada la mitad de la iglesia vieja de origen románica. Los trabajos de construcción se realizaron en turnos de prestación personal de todas las casas de la villa. La inauguración de la nueva iglesia se hizo el 18 de febrero de 1647.

A falta de una fotografía con mayor resolución , el signo lapidario de la iglesia Sant Julià del Arboç es complejo en su diseño. Es evidente que no estamos ante una marca de cantero común, sino ante un mensaje grabado en la piedra. Veamos, según nuestra hipótesis, qué entendemos que está representando. No podemos menos que pensar en la operación de fundación de un edificio en la tradición de la arquitectura medieval, el establecimiento del gnomon para determinar la orientación y las proporciones del primitivo templo románico. En la tradición de la arquitectura medieval, el estirador del cordel, siguiendo las indicaciones del maestro arquitecto, colocaba un gnomon a partir del cual se proyectaban sobre el terreno las trazas del edificio. Esta tradición constructiva, que ya recoge Vitruvio en su tratado de arquitectura, vinculaba la orientación y las proporciones del edificio a la latitud correspondiente. Esto significa que para poder establecer el gnomon en el día adecuado hay que conocer los aparentes movimientos del sol sobre el horizonte en esa latitud, por lo que antes de plantar el gnomon era necesario al menos un año de trabajo para establecer las posiciones máximas y mínimas sobre el horizonte.

Al cabo del año, y una vez determinada la posición del sol en los dos solsticios es posible establecer con precisión los puntos intermedios, es decir, los equinoccios. Con toda esta información el maestro de obras ya puede determinar los días en los cuales colocar el gnomon a partir del cual trazar la montea del edifico en función de la latitud. El signo lapidario de Sant Julià es extremadamente interesante por cuanto su diseño representa gráficamente la operación del establecimiento de la columna invisible, eje rector de la proyección en planta sobre el terreno del edificio. Por un lado, tenemos en los extremos dos triángulos rectángulos enfrentados cuyos ángulos don próximos a los 42º. Estos dos triángulos estarían representando la altura del sol sobre el horizonte en los equinoccios. La latitud de la iglesia de Sant Julià. Por otro lado, los dos triángulos están conectados por una línea en cuyo centro se dibuja una cruz.

Este punto intermedio, si seguimos el mismo hilo de razonamiento, debería corresponderse astronómicamente con la posición de uno de los solsticios. Llegados a este punto, resulta revelador el ángulo que aparece en la parte superior. Debería ser el sol, en cierta manera lo es. Si medimos el ángulo veremos que es aproximadamente de 70º. ¿Qué relación puede tener este ángulo de 70º con los ángulos de 42º de los ángulos rectángulos? Desde un punto de vista astronómico es bien sencillo. Para una latitud de 42º la altura del sol sobre el horizonte en el solsticio de verano es precisamente de 70º.
St.JulideArboc.jpg

Signo lapidario en la iglesia de Sant Julià del Arboç, Tarragona.

Siguiendo este razonamiento, el signo lapidario nos estaría indicando que las trazas del primitivo templo románico, es decir el día que el maestro arquitecto escogió para fundar la iglesia fue el solsticio de verano. Así pues, la cruz simbolizaría, desde la perspectiva astronómica, la ubicación del lugar en donde se construyó, el vector de la latitud.

signoslapidarios-santjuliaarboCopy.jpg
Esquema representando el cuadrante solar de la latitud de la iglesia de Sant Julià.

Pero entonces, ¿qué sentido tendría el rectángulo que corona la cruz que determina el vector de la latitud con las trazas de la iglesia?

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Correspondencias de la planta románica de la iglesia primitiva con el rectángulo que corona la cruz del signo lapidario.

No deja de resultar curioso que sus proporciones se correspondan con las de la iglesia románica primitiva, las proporciones de un rectángulo raíz cuadrada de 2, lo que nos lleva a pensar que el rectángulo que corona la cruz esté representando el producto de la operación gnomónica del establecimiento de la columna invisible para proyectar las trazas del templo.

© Rafael Fuster Ruiz y Jordi Aguadé Torrell
"Ars sine scientia nihil est", atribuido a Jean Mignot, siglo XIV.
Última Edición: 6 meses 1 semana antes por Rafael Fuster Ruiz.
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